Cómo elegir una caldera de condensación Leave a comment

La elección de una buena caldera que mantenga todos los requisitos necesarios (tanto la energía que necesita tu hogar para tenerlo caliente como la potencia dentro de la normativa legal) es un trabajo que puede llegar a ser un poco complicado. Por ello aquí te vamos a dar algunos consejos o pistas de cómo poder estar tranquilos a la hora de escoger una buena caldera de gas en base a diferentes parámetros.

Como elegir la caldera para casa

En primer lugar, es necesario que te expliquemos que nosotros solo te recomendamos una caldera de condensación, debemos de empezar hablando de los dos grandes grupos que existen dentro de las calderas de combustión como son la caldera atmosférica y la caldera estanca (esta cuenta con diferentes subcategorías dentro de ella).

Por el tipo de combustión

Empecemos analizando la primera, la caldera atmosférica de cámara de combustión se hace notar ya que esta cámara se encuentra abierta a diferencia de las demás. En otras palabras, el aire que alimenta la caldera es el externo, el de la habitación que ocupa. Este tipo de calderas están siendo retiradas del mercado por su alto peligro de producir intoxicaciones de gases debido a que si la combustión interna no se produce perfectamente la extracción de los gases no funcionará debidamente, produciendo humo tóxico.

Gracias recientes normativas, este modelo de calderas ya no se puede instalar en los hogares por su alto riesgo para el inquilino. Y de encontrarse, se suelen ver en locales grandes con mucho espacio, y una gran ventilación.

Por otro lado tenemos las calderas clásicas que se pueden encontrar en la gran mayoría de casas que son las calderas estancas. Estas a diferencia de las anteriores utiliza el aire de fuera de la vivienda para realizar su combustión abierta, y como ya hemos dicho anteriormente existen varias variaciones dentro de este gran grupo.

En primer lugar tendríamos la caldera estanca convencional, la de toda la vida, con un modelo de combustión cerrado. Normalmente esta suele ser la más vista en la mayoría de hogares debido ha sido gran calidad/precio, y es que no suelen ser de un coste demasiado elevado.

Un problema para su instalación suele ser que el ayuntamiento exige que su instalación debe tener la evacuación de los gases y humos por el tejado del edificio. Esto suele dar problemas dependiendo del tipo de edificio que tengas, ya que si por la construcción la salida solo puede darse a un patio interior o una fachada, solo podrás optar por los modelos de calderas siguientes.

Otro modelo de caldera estanca es el de baja emisión de óxido de nitrógeno (NOX).  Este tipo de caldera emite muchos menos gases nocivos que las mencionadas anteriormente y esto  hace que tenga una clasificación de 5 dentro de los artículos que producen gases que afectan al efecto invernadero.

La combustión de esta caldera se produce con una llama a menor temperatura que las demás y esta es la razón de su consumo.

Por último tenemos las calderas estancas de condensación, aquellas que utilizan la temperatura y los gases que se producen tras la combustión de la misma, logrando un grandísimo rendimiento.

Este tipo de calderas al igual que las anteriores, produce muy pocos gases nocivos ya que los utiliza para la combustión por lo que la emisión de óxido de nitrógeno es muy baja. Para la instalación de este tipo de calderas se necesita también instalar un desagüe ya que cuando se enfrían los gases que se utilizan para la combustión estos se condensan dando nombre así a la caldera.

Esta forma de combustión es capaz de ahorrar un 25% de gas en la producción de energía.

Por la cantidad de agua capaces de calentar

Otra forma de diferenciar las calderas es en base a la cantidad de generar agua caliente sanitaria. Y dentro de esta segmentación empezamos por las calderas que solo ejercen de calefacción, que son aquellas que de no instalar ningún controlador externo, únicamente producen agua caliente para la calefacción (circuito primario).

En segundo lugar tenemos las más comunes que son las calderas mixtas, estas pueden producir agua caliente tanto para un circuito primario (la calefacción) como para el ACS (las siglas de agua caliente sanitaria).

Normalmente este tipo de calderas suele tener un regulador que almacena una cantidad en torno a 5 litros de agua caliente acumulada para que tardes menos en disponer de agua caliente sanitaria y de esta forma no desperdicies tanta agua al dejarla correr para calentarla.

En tercer lugar tendríamos la caldera de acumulación, aquella caldera que más demanda suele generar en las viviendas que más necesitan agua caliente sanitaria ya que este tipo de calderas mantiene la temperatura del agua constante todo el tiempo.

Por último deberás saber cuánto espacio quieres cubrir a la hora de calentar tu hogar ya que esto determinará la potencia necesaria para escoger un modelo u otro de calderas. Cuando mayor sea la superficie que la energía de la caldera necesita cubrir mayor será el consumo de esta.

Por ejemplo, si queremos calentar una casa que se encuentra en un territorio frío y la casa no cuenta con un buen aislamiento (en cuanto a cierre de puertas y ventanas se refiere) la pérdida de energía será muy grande, por lo que la caldera necesitará trabajar mucho más para mantener la casa caliente.

De esta misma forma, no será lo mismo calentar un domicilio de 70 metros cuadrados que una casa de 200 metros cuadrados. La potencia, y por ello el consumo, de la caldera dependerá también de tus necesidades del hogar.

No obstante, si tienes cualquier duda puedes ponerte en contacto con nosotros por teléfono o por correo electrónico.

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